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Quiéreme

Quiéreme. No hay necesidad de analizar nada, solo hazlo. Quiéreme porque quizás mañana ya no lo hagas. Quiéreme porque de día y noche estoy con los ojos abiertos de par en par, tratando de averiguar que te aflige o que lo hará. Quiéreme si quieres volver a casa con millones de problemas y al cruzar la puerta todos se desvanezcan cuando veas mi sonrisa. Quiéreme sin piel, sin carne ni huesos ni sangre. Quiéreme desnuda. Quiéreme sin nada, y quiéreme con todo. Quiere mis sueños, mis suspiros, mis enojos y disgustos.  No los tomes a la ligera, haz que valgan la pena.  Cada enojo, cada disgusto y cada sonrisa. Quiere mis ojos y mi mirada, pero también quiere todo lo que miro. Y cuando te mire, quiérete a ti. No me quieras mas, no me quieras menos, solo quiéreme a mi. No esperes que mienta, no he de mentir porque yo quiero ser sincera con las mentiras. Quiéreme porque conmigo no obtendrás siempre respuestas perfectas. No quieras que sea linda cuando la razón objeta hacia otro coraz...

Eres.

"Eres el antiespasmódico que controla mis desórdenes nerviosos.  Eres la aspirina que cura mis cefaleas.  Eres la inyección intravenosa que se transporta por mi torrente sanguíneo.  Eres la medicina natural que conserva a mi salud estable y el tratamiento a todos mis trastornos y defectos." -  http://escribiresarte.blogdiario.com/

Me siento yo

Hay momentos en los que un solo grito seco, lánguido, pero inaudible, me destroza mas que cualquier otra palabra de arrepentimiento. Momentos en los que te das cuenta como en un solo instante todo cambia, y en el instante que le sigue todo vuelve. Momentos que devoran esos mismos instantes, y a su vez los instantes devoran atardeceres, noches estrelladas, mañanas cálidas y tardes soleadas. Cuando uno cree que todo esta perfecto. Cuando mas se tiene fe de lo que esta concreto; o al menos eso pensamos. El instante ocurre. El momento pasa. Las cosas cambian. Pero yo... Yo no. Yo no quiero ser parte de ese funebre instante despiadado. Yo quiero crear mis propios momentos, fuera de las reglas de los instantes asquerosos. Lo que yo quiero es mi puro antojo. Por mas simple que se sienta.

Por abajo de esa mirada...

¡Que mirada tan bella te cargas! Aun no entiendo como la sostienes a diario.  La paseas por toda la calle De noche y de día. Con todo y todo miras lo que te plazca y todo y todo no es digno de esa mirada. Uno no sabe si es con afán o desinteresada.  Sabes como cubrirla de sonrisas o de tristezas.  Y sabes que puedes dedicársela a quien para ti se la merezca. Aun que mi persona no sea la única en la que tu mirada se posa. Me llena de privilegio tan si quiera poder saber que existe  una tan bella mirada como la tuya. Y que no será corrompida por ninguna otra persona. No lo permitiría. Yo quiero disfrutar de esa mirada todas las noches y todos los días. Y saber que por abajo de esa mirada también existe una bella sonrisa. 

Cállate la puta boca.

Existir te deja sin aire en algún punto de tu vida, quieras o no. Lo irónico es que nadie te pregunta si quieres existir o no. Solo existes. Naces vivo o muerto. Naces o tal vez no. Pero existes. Tu y otros millones de millones de individuos mas. Aislados entre multitudes. Tal vez termines de leer esto y mueras, tal vez sigas existiendo, da igual. ¿Cual es el punto? No lo hay. No tiene por que haberlo. No es necesario. Lo que es, es, y ya. Se nos hace tan dificil ser felices con lo que tenemos. Cállate la puta boca y disfruta tu maldita existencia. No necesitas cuestionarte porque cagas en las mañanas y no en las tardes ¿O si? Pero existir desgasta, y te hace polvo eventualmente................. Pero existir llena mares, llena cielos, llena tierras, llena universos.  Tal vez ni siquiera existes y te crees la gran cosa. Tal vez.

Egoísmo

Entre sabanas, el silencio es roto por el sonido de tus besos Casi tan sonoros como nuestros latidos. Inaudibles de pronto, cegados por nuestros vagos pensamientos. El "te amo" que se escapa de mi boca Se sumerge en tus oídos y te llena. Llena el alma, alma mía, mía amada. Aclareces mis sentidos y también los desvaneces. Te escucho respirando, te miro feliz, te siento tranquila, hueles a pasión y sabes a dulzura. Quítame estas ganas de darle dos vueltas al mundo. Envenéname con tus ojos, para olvidar que existen otros.  Vivir que muero, dormida en tus brazos... Sintiéndome de ti. Sintiéndote de mi.

Tal vez...

Puedo escuchar incluso tu silencio cuando no quieres responder una pregunta incomoda. Y dentro de ese silencio tu respiración profunda, como si el aire fuese tan espeso como el agua... Como si la tierra polvo fuese y tus ojos el sol. No respondes, estas incomoda, apacible, contraída. Y solamente yo puedo descifrar cada detalle de ese increíble proceso.  Tu mirada, el pequeño gesto de inconformidad, acompañado de tu boca, junto a ese lunar café del lado izquierdo de tus labios...  Decidida vas por lo que quieres y tus respuestas puede que sean duras, amargas, tajantes. Y es porque eres una persona desinhibida, sin perjuicios, solo tu y tu cruda verdad. Es por eso que temo del día en que transformes mi asombro y admiración en tristeza y desconsuelo... Porque se que  en el instante en que me mires lo sabré todo, y no hará falta que emitas una sola palabra. Tal vez... Tal vez hasta disfrute el momento. Así como disfruto de ti.